martes, 30 de agosto de 2011

Defendamos la educación pública en la Comunidad de Madrid

Las vacaciones finalizan, las familias vuelven a sus hogares --siempre que hayan tenido la suerte de poder salir-- y se plantean, en el futuro inmediato, la vuelta al colegio de sus hijos.  Los profesores que se han encontrado, nada más iniciar el verano, con la noticia en los periódicos de los recortes establecidos por la Consejería de Educación de la Comnidad de Madrid, en sus instrucciones de primeros de julio, tienen ahora que enfrentarse con esa realidad.  Lo mismo les ocurre a padres/madres y alumnos. Y nadie está dispuesto a aceptar, sin más, semejante atropello a la educación pública en Madrid.

Transcribo parte de la nota difundida por la Federación de la Comunidad de Madrid de APAS "Francisco Giner de los Ríos",denunciando la situación, por parecerme especialmente clarificadora: "¿Cómo podemos mantener los desdobles que ahora ya no se podrán hacer? ¿Cómo se podrán dar los refuerzos que sean necesarios para los que ahora no tendrán tiempo disponible los docentes? ¿Quién hará las funciones de los coordinadores de bilingüismo y evitará el descalabro total del proyecto bilingüe? ¿Quién
realizará las funciones de los coordinadores TIC y cuándo entrarán las nuevas tecnologías en las
aulas madrileñas sin responsables que se dediquen a ello? ¿Cómo se podrá garantizar la calidad de
la enseñanza cuando los docentes se verán obligados a impartir materias que no son de su
especialidad? ¿Cómo podrá el alumnado tener todas las optativas a su alcance si casi se elimina la
posibilidad real de que se puedan impartir? ¿Quién va a evaluar a nuestros hijos en Secundaria en
septiembre, cuando la materia haya sido impartida por un interino cuyo contrato ha terminado en el
mes de junio? ¿Quién va a realizar los informes y entrevistas con las familias y el alumnado que haya
de formar parte de programas específicos, si los docentes que ocupaban la plaza son interinos y su
contrato ha finalizado en el mes de junio para ahorrar el coste de un mes de vacaciones? ¿Cómo
podrán muchas familias conciliar su vida familiar y laboral si desaparecen los Planes Locales de
Mejora y Extensión, lo que provocará que desaparezcan las ayudas que reciben para cuestiones tan
elementales para muchas de ellas como los desayunos en los colegios, sin que exista una verdadera
política de familia y de racionalización de horarios laborales? ¿Cómo será viable la apertura de los
IES por las tardes si los docentes no tendrán posibilidad de atender esos horarios? ¿Por qué se
elimina todo lo que no sea imprescindible para tener un sistema educativo convertido en un mero
sistema de guardería (Infantil y Primaria) y de formación y preparación para el empleo (Secundaria),
es decir, orientado a dar servicio al mercado y a las necesidades de las empresas?"

Comparto plenamente estas preocupaciones. Y no solo yo.  Los sindicatos de la Comunidad de Madrid ya han anunciado protestas, incluida una posible convocatoria de huelga para el día 14 de septiembre, en defensa de la educación pública.

Como decía esta mañana, en una entrevista de radio, Paco García, responsable de CCOO de enseñanza en Madrid, no se trata de una demanda corporativa en defensa de los derechos de los trabajadores de la enseñanza --lo que sería perfectamente legítimo-- sino de una lucha para evitar un deterioro definitivo de la enseñanza pública en Madrid.

Una pregunta inocente, aunque quizás incorrecta políticamente: ¿Por qué no se ha producido ningún recorte en la enseñanza concertada, si también la pagamos todos los ciudadanos?

Defendamos la enseñanza PÚBLICA.  Apoyemos las movilizaciones que sindicatos, asociaciones de padres/madres y alumnos promuevan.

Muchas gracias.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Sociedad civil solidaria

Transcribo literalmente un párrafo del último correo que ha enviado mi hija Lina sobre la recuperación de su marido de su infarto: "Sigue durmiendo bien por la noche y está con apetito, así que come bien.  Creo que os comenté que cada noche una familia de Clarendon nos trae comida.  Ayer cenamos ruso. Es increible el apoyo de la gente".

Clarendon es el colegio al que asisten mis nietos. Como colegio público perteneciente al sistema escolar de San Francisco, está sometido a contínuos recortes presupuestarios que los padres tratan de resolver conforme a sus posibilidades. El que puede da más y el que no tiene ofrece su tiempo o lo que tenga.  Así han conseguido que continúe el programa bicultural y bilingüe en japonés, y que la educación que imparten sea de excelente calidad. Cuando el terremoto en Japón consiguieron montar en tres días un festival benéfico con el que obtuvieron $60.000 para los damnificados.

Es un centro en el que enseñan a sus alumnos a ser solidarios, entre otros valores y, lo que es más importante, dan ejemplo cada día profesores, alumnos y padres. Las alegrías, y también las desgracias cuando ocurren, son compartidas por todos. Esta es la sociedad civil americana que he tenido muchas ocasiones de conocer y vivir.

Hace unos días, mientras leía en el patio de mi casa del pueblo, ví como una persona metía a su perro --un pastor alemán-- en la poza natural que tenemos delante, y dónde nos bañamos cientos de personas diariamente. No había nadie, porque era temprano, y aunque sabía que el enorme cartel prohibiendo bañar perros tenía que haberlo visto, me acerqué al dueño a pedirle que, por favor, sacara al perro de la piscina. Os ahorro los improperios que pude recibir por mi acción. El energúmeno me comunicó que el perro se iba a quedar en la piscina hasta que le diera la gana y que si me parecía mal, llamara a la Guardia Civil. Actitud solidaria, ¿no os parece?

¿Cuántos años tendrán que pasar para que la democracia, el respeto, la tolerancia y el espíritu solidario sean los valores que dominen nuestra sociedad? ¿Estamos condenados a ser esa sociedad individualista, anárquica y fratricida que hemos sido durante siglos y que constituye el tópico con que se nos ve en algunos ambientes exteriores?

Llevamos más de treinta años de democracia, más de veinticinco siendo miembros de la Europa ancestral --ya no se puede decir que Europa acaba en los Piriineos, como se afirmaba el siglo pasado -- y, sin embargo, en lo más profundo de nuestra sociedad siguen manifestándose actitudes del pasado.

Cuando escuchamos los sapos y culebras que salen cada día de la boca del portavoz del Partido Popular, Esteban González Pons, o de los medios de comunicación afines, comprendemos por qué esta situacion permanece: porque hay muchos interesados en mantenerla, porque ese odio, esa falta de tolerancia, es el caldo de cultivo que necesita la derecha más retrograda para seguir subsistiendo.

Necesitamos una regeneración de nuestra sociedad.  Necesitamos que la democracia arraigue en lo más profundo de nuestro ser, que el respeto, la toleramcia y la solidaridad sean nuestras auténticas señas de identidad. ¿Serán nuestros políticos capaces de liderar esta regeneración?  No lo sé, y en muchas ocasiones lo dudo.  Lo que no dudo es que tendremos que hacerla nosotros, a nuestro ritmo y con nuestros medios.

Muchas gracias.

martes, 23 de agosto de 2011

¡¡¡ Vivo !!!

Carlos madrugó como todos los domingos para cumplir con su cita futbolera de las siete de la mañana. Llamó también a su hijo Marco, futbolista como él, a quien el día anterior había prometido que le acompañaría al campo.  A Marco le encanta ver jugar a su padre. Permanece atento en la banda, animándole, aprendiendo del juego de los mayores y disfrutando de un deporte que le apasiona.

Esa mañana el niño observaba que su padre estaba un poco fallón, nada habitual en él, y que incluso alguno de sus compañeros le recriminaba algún pase mal dado. De pronto Carlos, situado en una esquina del campo, se desmoronó y cayó como un fardo sobre el suelo. El juego se suspendió inmediatamente, todos fueron a ver qué pasaba, uno de los compañeros --médico-- le dió la vuelta, comprobó que estaba inconsciente y vió que la posición de la lengua le impedía respirar. Rápidamente corrigió ese problema e inició un masaje cardíaco a la vez que le facilitaba la respiración. Nervios por todas partes, angustia, llamadas a los servicios de emergencia, a la familia.

Marco, que presenciaba desorientado toda esa agitación, suministraba a los compañeros de su padre toda la información que le requerían. Posteriormentele comentaría a su madre, desde la inocencia de sus ocho años, que había ayudado mucho a que su padre se curara.

En pocos minutos llegó la ambulancia, le trasladaron al hospital donde le intervinieron para desatascar la obstrucción (en más de un ochenta por cien) de una de las arterias. La presencia en el campo de un médico y la rapidez con que se actuó y llegaron los servicios médicos, salvaron la vida de Carlos.

Carlos tiene 43 años, es delgado, no tiene un gramo de grasa, no fuma, come sanamente, es deportista, va al gimnasio regularmente... ¿qué es la vida?, me pregunto. ¿Una lotería, como dicen algunos?, ¿un conjunto de situaciones azarosas que no podemos controlar? No lo sé, lo que si sé es que vale la pena vivirla y que la mejor manera de hacerlo es vivir lo más intensamente posible cada día.

Carlos ha estado cinco días en el hospital y ya está en casa recuperándose. Ayer, por fin, pudimos hablar por teléfono con él. ¿Cómo estás?, le pregunté. ¡¡Vivo!!, me contestó.

Hay ocasiones en que las palabras adquieren un realismo estremecedor.

Carlos es mi yerno y Marco un nieto del que estoy muy orgulloso, aunque me gane siempre al ajedrez.

Muchas gracias.

P.D. Los compañeros de futbol de Carlos han decidido hacer todos un curso de primeros auxilios y comprar un desfribilador, que llevárán al campo todos los domingos como parte del botiquin de urgencias.

lunes, 22 de agosto de 2011

Otro mundo es posible

Estoy sentado, como todas las mañanas, en el patio de mi casa del pueblo, leyendo el periódico: la crisis económica, los “mercados”, los atentados en Afganistán… A veces pienso que soy un poco masoquista, pues leer la prensa con la que está cayendo requiere cierta dosis de sacrificio.
El sonido de los cencerros, junto al ruido de ganado pisando la hierba, rompe el silencio que acompaña mi lectura.  El olor a queso de cabra, como dice mi mujer, es muy intenso. Me rodea un rebaño de cabras.  Se sitúan a lo largo de la garganta que pasa por delante de mi casa.  Cada una se ocupa de comer la hierba que tiene a su alcance.  Las más fuertes se apoyan en el capó de mi coche, para poder elevarse y comer las hojas del árbol que me da sombra.
El cabrero, un personaje mal encarado y atrabiliario, descansando sobre un palo y rodeado por sus perros, vigila que el rebaño no se desmande. Mientras observo la escena con curiosidad y con cierta nostalgia y melancolía, vienen a mi mente recuerdos de imágenes pasadas –de hace unas semanas- de mis nietos observando este mismo paisaje.  Estos niños, nacidos en Estados Unidos y criados , unos en los suburbios elegantes de Washington y otros en la rutilante ciudad de San Francisco, miraban estupefactos a esos animales – mucho más extraños para ellos que la ”play station” o el Wii.  ¿Qué pasaba por sus cabecitas cuando veían estas cabras?
El cabrero, que viene haciendo lo mismo desde hace más de treinta años, no creo que esté muy impresionado por la crisis de la deuda soberana, ni creo que le preocupe la presencia de nuestros militares en Afganistán.
Mientras estos pensamientos circulan por mi cabeza, el tiempo va pasando, las cabras se han alimentado y el cabrero, siguiendo su rutina milenaria, se las lleva a otra zona del monte.
Recupero la lectura del periódico: la hambruna en Somalia, no sé qué aburrida historia sobre ETA… Afortunadamente, al menos ya no tengo que tragarme páginas interminables sobre el Papa.
¿Adónde vamos? Otro mundo tiene que ser posible.
Muchas gracias.

viernes, 19 de agosto de 2011

Un Estado laico, ¿para cuándo?

Es jueves. Como todos los días, salgo de mi casa después de desayunar a dar un paseo con mi perro.  No me resulta fácil.  Las calles de mi barrio están tomadas por grupos de jóvenes islamistas que vienen a convivir durante unas jornadas con su líder religioso: el imán Jomeini; se visten de chilabas blancas portadas por jóvenes barbudos que cantan repetidamente suras del Corán. Las autoridades regionales y locales, en aplicación del carácter aconfesional del estado, han dado todo tipo de facilidades -- y bastante dinero -- para que las jornadas sean un éxito. Ana Botella, concejala encargada del evento, y legionaria de Cristo en la intimidad, ha confirmado ante la prensa que este apoyo es completamente normal, que lo hacen con todas las religiones, ya que estamos en un estado aconfesional, no laico evidentemente, y ha puesto como ejemplo que, en la época de la Cuaresma, ofrecen a los catolicos menús sin carne.

Cualquier madrileño sabe que el párrafo anterior es pura ficción, pero si cambiamos islamistas por católicos, deja de serlo, y se convierte en la realidad que estamos viviendo los vecinos de Madrid.  Las calles abarrotadas, las cruces por doquier, los cánticos religiosos, las banderas blancas y amarillas del Vaticano, los cortes de tráfico, los millones de euros gastados de nuestros impuestos, constituyen la pesadilla que nos toca aguantar estos días.

Estamos acostumbrados a las ocurrencias de Esperanza Aguirre y a las brillantes ideas de Ruiz Gallardon y de su jefa espiritual, Ana Botella, pero lo que ocurre estos días supera con creces lo permisible. Es una falta de respeto a la ciudadanía que no piensa como ellos, como es mi caso, que no se puede tolerar. ¿Se imaginan lo que estarían diciendo estos personajes si alguien, siguiendo sus mismos criterios, convirtiera en realidad lo expresado en el primer parrafo de este escrito?

Y nuestros gobernantes, ¿qué hacían en Barajas? Presidente del gobierno, ministros y jefes militares recibiendo a alguien que venía a España, no como Jefe de Estado (lo cual sigue siendo una broma), sino en visita pastoral.  Esas reverencias, esas cabezas inclinadas casi hasta el suelo, esas declaraciones de politicos socialistas dando jabón a la visita del Papa, ¿qué significan?, ¿adónde nos llevan?

Necesitamos un estado laico, como el de los países de nuestro entorno. Es una asignatura pendiente que mientras no la aprobemos seguiremos siendo un país cultural, moral e intelectualmente maniatado. ¿Se atreverá el candidato Rubalcaba a plantear el tema por fin?

Mientras tanto solo nos queda indignarnos, protestar y, eso sí, salir corriendo de Madrid estos días. Se lo recomiendo vivamente.

Muchas gracias.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Antonio López, no te lo pierdas

Esta mañana, soportando esa ola de calor y de "peregrinos" que nos ha enviado el Papa a los madrileños, me he acercado a ver la exposición de Antonio López en el Thyssen. Había intentado hacerlo en otra ocasión pero la inacabable cola me echó para atrás.

Qué buen refresco -- para el cuerpo y para la mente -- pasar del calor, los crucifijos y los cánticos religiosos, a la atmósfera íntima y placentera que produce la obra de Antonio Lòpez.

No voy a caer en la tentación de hablar de la capacidad creadora del pintor o de la originalidad de su obra. No soy un experto en arte y estoy seguro de que todos hemos leido sobre estos temas. Solo me apetece transmitir los sentimientos que me han embargado durante la hora aproximadamente que ha durado la visita. Mi mujer me comentaba al salir que era la mejor exposición que habíamos visto en muchos años, opinión que comparto y que me induce a animaros a que no os la perdais. Bajo ningún concepto puede uno dejar de ver esta maravillosa exposición.

Y si encima uno es madrileño, como yo, o vive en Madrid, como le pasaba a mucha gente que estaba viéndola en el mismo momento que nosotros, el disfrute es doble. Realmente espectacular es la sala dedicada a la Gran Vïa en la que, junto al famoso cuadro realizado en los años sesenta, se encuentra una serie de ellos recientes.  Piintados desde perspectivas y ángulos distintos, y a diferentes horas del día, la luminosidad va cambiando según la hora. 

¡Cómo me ha impresionado la vista de Madrid desde la torre de bomberos de Vallecas!  Ese Madrid, muchas veces bastante inhumano, convertido en colmena que nos atrapa, donde no hay personas, sólo casas y casas. Eso sí, con un cielo que ocupa las dos terceras partes del cuadro.

¡Cómo me han gustado sus esculturas! Sus figuras humanas, tan humanas que parecen personas. Esa hija durmiendo en su cuna. O esa mujer bañandose, ¿escultura o pintura? o más bien todo a la vez, obra de arte sin más.

El carácter retrospectivo de la exposición es un elemento adicional enriquecedor pues te permite ver la evolución conceptual del artista. El montaje, que sitúa al final las obras de su primera epoca, es un acierto.  Permite comprobar que Antonio López era un gran pintor de joven, que algunos de sus cuadros eran de marcada tendencia surrealista, y que su proceso de maduración le ha convertido en un genio.

Lo dicho, no te la pierdas..

Muchas gracias.

lunes, 1 de agosto de 2011

La educación según Esperanza Aguirre

Las noticias que me llegan, a través de la prensa -y, sobre todo, de los amigos que aún siguen trabajando en los centros educativos de la Comunidad de Madrid- me han soliviantado tanto que he decidido levantar el cartel de "Cerrado por vacaciones", aunque espero que sea solo momentaneamente.

A Esperanza Aguirre se le llenó la boca, durante la campaña electoral del pasado mes de Mayo, con afirmaciones asegurando que en esta legislatura sus prioridades serían la educación y la sanidad.

Eficaz, como ella es, no ha perdido un minuto para empezar con la educación. Eso sí, lo ha hecho durante el verano, cuando los profesores están de vacaciones.

Sus medidas para "mejorar" la educación pública son bien conocidas: reducción del profesorado en un 12% ( 2.400 profesores menos). más horas semanales de clase para todos los profesores, eliminación de la reducción horaria por jefatura de seminario y, lo que resulta increible, desaparición de la hora de tutoría en la E.S.O. Todos los expertos en educación coinciden en que aumentar la ratio alumno/profesor, eliminar los tiempos dedicados a que los departamentos funcionen de manera colectiva y con un programa y objetivos comunes, así como poner cuantas más horas mejor a los profesores y que se dediquen solo a transmitir conocimientos dejando de lado cualquier otra perspectiva educativa son las medidas que hay que adoptar para conseguir un sistema educativo de alta calidad (bueno, eso deben decir los expertos a los que acude la Sra. Aguirre)

Lo que ya no se entiende es que Esperanza Aguirre, que tanto defiende la escuela privada/concertada/ (que también la pagamos todos los ciudadanos), no haya aplicado las mismas medidas a ese sector del sistema educativo. Resulta que en la escuela concertada no solo no se han reducido las plantillas sino que se han aumentado, no se ha eliminado las horas de seminario ni se acrecentado el horario de los profesores, ni se han eliminado las tutorías. ¿Será que a Esperanza Aguirre ya no le gusta la escuela concertada?

Con estas medidas de "mejora" la enseñanza pública en la Comunidad de Madrid está agonizando y, en consecuencia, decenas de miles de jóvenes están siendo condenados al fracaso y a la marginación. Y al profesorado se le está llevando a la desesperación cuando no a la muerte prematura, como le ha pasado a un director de un conocido centro madrleño, al que le dió un infarto mientras hablaba de la situación con las autoridades educativas madrileñas.

¿Es algo parecido lo que se pretende hacer, y que ya se viene haciendo, con la sanidad pública?
¿Si Esperanza Aguirre nos hubiera contado estas medidas en la campaña electoral habría obtenido los mismos votos?

Muchas gracias