viernes, 9 de diciembre de 2011

¿Redistribución de la riqueza?

La estrepitosa derrota del PSOE en las pasadas elecciones del 20-N ha llenado de malos presagios su inmediato futuro. En vez de abrir un período de reflexión, de acercarse a la ciudadania y escucharla, y de analizar los posibles errores cometidos, se ha optado por convocar un rápido congreso.  Todo con vistas a cerrar las heridas cuanto antes, aunque éstas se cierren en falso, como es más que probable que ocurra.

Una vez más los intereses partidistas, es decir los intereses de los que viven del partido y de la política, se están imponiendo a la necesidad que los ciudadanos tenemos de que haya un partido fuerte de izquierdas, un partido capaz de ganar elecciones e impedir que la derecha pura y dura del PP se perpetúe en el poder.
En el partido socialista se ha impuesto el silencio. Nadie da un paso adelante. Todo es esperar a que pase el tiempo, llegue el congreso, se maquillen cuatro generalidades de forma que parezca que algo se cambia para que todo siga igual, como pasaba en el Gatopardo de Lampedusa.

Ayer Barack Obama, ni tan siquiera un socialdemócrata al uso, mencionaba que el 0,1 de la población americana tiene unos ingresos medios anuales de 27 millones de dólares y que el ejecutivo promedio que hace una década ganaba 30 veces más (¡ya está bien!) que sus trabajadores, hoy recibe 110 veces más. Criticando esta situación, señalaba que "esa desigualdad distorsiona nuestra democracia porque le da una representación desproporcionada a unos pocos. Más importante, esa clase de desigualdad viola la promesa que radica en el corazón de América: que este es el país en el que, si lo intentas, puedes triunfar".

Aquí hemos vivido la desvergüenza de tantos banqueros y presidentes de cajas de ahorro que, después de llevarlas a la ruina, adjudicándose sueldos multimillonarios, se han jubilado con cifras que marean. ¿Hemos oido a nuestro presidente, hoy en funciones, no digo solucionar el problema, pero al menos criticar la situación como injusta?  ¿Hemos oido a alguno de los actuales dirigentes socialistas hacerlo?

En estas dos últimas legislaturas se han perdido las señas de identidad socialdemocrata en lo que se refiere a la economía: pasamos de Solbes,"un reticente socialdemocrata" a Elena Salgado, "una convencida neoliberal".  ¿Dónde estaba la redistribución de la riqueza, idea motor de la socialdemocracia?  Nos cuentan que el estado de bienestar está en crisis. ¡Qué descaro!  Lo que está en crisis profunda es la idelogía socialdemocrata a la que debemos en gran medida ese estado del bienestar. Está en crisis un sistema fiscal progresivo que haga pagar más a quien más gana. Está en crisis un sistema fiscal que combata seriamente el fraude, que, como todos sabemos, no son los trabajadores quienes lo producen.  Está en crisis un sistema que permita aportar fondos a la Seguridad Social que no provengan exclusivamente de las cuotas de los trabajadores. Está en crisis el papel del Estado como redistribuidor de la riqueza.

Estas son las consecuencias del neoliberalismo imperante en el mundo en la última decada, que ha sido apoyado por los socialistas, que está permitiendo que a nivel mundial los países ricos lo sean cada vez más y los pobres cada vez más pobres y que, en el seno de cada país, las diferencias entre ricos y pobres sean abismales.

¿Están hablando de esto en la preparación del congreso del PSOE? ¿Va a salir algún candidato a secretario general que defienda estas posiciones?  ¿Podemos tener esperanzas de que se produzca un cambio real en la estructura y funcionamiento del partido socialista?  Tengo que reconocer que cuando me hago estas preguntas, me deprimo.

Muchas gracias.

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