lunes, 16 de julio de 2012

¡¡ Que se jodan !!

Estoy sorprendido por el revuelo que en los medios de comunicación y en las redes sociales se ha montado en torno a la famosa frase de la diputada del PP, Andrea Fabra.

¿Dónde está el problema? ¿Es que lo que estaba explicando el presidente Rajoy no era la manera de joder a los parados? Eso sí, tenían que estar jodidos, porque a él no le quedaba más remedio que joderlos. Lo que hizo la joven Fabra  no fue otra cosa que expresar lo mismo de una manera más abrupta. Si hubiera sido un hombre, diría la Cospedal, no se habría formado tanto alboroto.

Lo que a mi me ha sorprendido es que una chica tan educada, que ha estudiado en el IES, que ha visto en su casa -desde pequeña- un modelo de persona íntegra, educada y honrada, como es su padre, sea capaz de decir palabrotas. En todo caso, debería haber dicho "que se joroben" o "que se cinchen", que es más apropiado a su excelente formación.

Cómo estaría de excitado su ánimo para utilizar ese lenguaje.  Cuán convencida y orgullosa debería estar de que por fin alguien, el excelso presidente del gobierno, se atreviese a joder de una vez y a fondo a esos vagos que no les gusta trabajar y que lo único que quieren es aprovecharse de los subsidios.

Que le diría luego en casa su marido, ese dechado de virtudes y buen hacer que se llama Juan José Güemes: "querida, llevabas mucha razón y has hecho muy bien, aunque la próxima vez no lo digas tan alto para que así no te escuchen".

¿Qué quereis que os diga?  Yo prefiero ese lenguaje, "¡¡Que se jodan!!, claro que sí", en vez de las palabras de Rajoy justificando la rebaja del paro para que así los parados pongan más interés en buscar trabajo. Nada, "al pan y al vino vino" y al que no le guste ¡¡QUE SE JODA!!

¡Muchas gracias!

sábado, 30 de junio de 2012

Regreso al pasado

El ministro Wert, experto en tertulias radiofónicas pero inepto en temas educativos, acaba de descubrir la piedra filosofal que le va a permitir reformar la educación (¿qué ministro de educación que se precie puede pasar por el ministerio sin poner en marcha una nueva reforma?) y, faltaría más resolver los problemas de nuestro sistema educativo, tan deteriorado por culpa de las decisiones de tanto socialista incapaz.

Me imagino cómo le pudo venir la inspiración al ministro Wert para resolver tan arduo problema. Quizás alguno pudiera pensar que informándose, leyendo documentos de la OCDE y de la Unión Europea (que hay muchos e interesantes), consultando a expertos en educación que también los hay; pues no, nuestro ministro utiliza otros métodos de investigación. Imagínenselo en su casa, por la noche, después de un día agotador de inaugurar cosas y decir tonterías, con un guisqui en la mano y preguntandose, ¿es que yo no recibí una buena formación en la escuela?, ¿no hay más que ver hasta dónde he llegado?, pues eso es lo que tengo que ofrecer a todos los españoles: una educación como la que yo tuve.

Y en eso está. Retrocedamos cincuenta años, volvamos a la época anterior al 1970 (cuando se hizo el primer esfuerzo modernizador del sistema educativo español) y ahí encontraremos las claves de la nueva reforma.

Parece un chiste pero es la realidad. Vuelta a las reválidas. Entonces había tres, la de bachillerato elemental (equivalente a nuestro 4º de la ESO), la de bachillerato superior (equivalente a nuestro bachillerato) y además había el exámen de Preuniversitario. No estaba mal. Después de tantos filtros los que conseguiamos pasarlos eramos unos pocos. ¿Es eso lo que se busca ahora?

Vuelta a la discriminación temprana del alumnado, dirigiendo a los "tontos" a la Formación Profesional en 3º de la ESO. En aquellos tiempos no se les enviaba a la Formación Profesional simplemente se les echaba del sistema.

¿Cómo encaja este planteamiento con las recomendaciones de PISA y de la Unión Europea, sobre la adquisición de competencias básicas? Volvemos a los contenidos puros y duros, a los exámenes cuyo objetivo no es otro que discriminar a los alumnos. Este ministro, ejemplo del jacobinismo reaccionario en materia educativa, no se ha conformado con recuperar la LOCE, de hace diez años, -que la ha integrado completamente en su modelo de reforma-, sino que ha seguido retrocediendo hasta llevarnos a la época anterior a los setenta. De momento ya ha dado unos cuantos pasos en esa dirección: el aumento de las horas lectivas de los docentes, el aumento del número de alumnos por aula, la rebaja de los sueldos... todas ellas son medidas que nos recuerdan aquellos tiempos.

Pues si se trata de regresar al pasado le quiero recordar al ministro que aquellos fueron los años en que la lucha del profesorado por sus derechos fué más intensa. Asi que ministro apriétese los machos porque ni profesores, ni alumnos ni familias le vamos a permitir que ejecute semejante atropello.

Muchas gracias.

lunes, 11 de junio de 2012

Carta a Mariano Rajoy

Señor Presidente:

El pasado viernes, en la rueda de prensa que la Vicepresidenta del Gobierno suele ofrecer a continuación del Consejo de Ministros, le preguntaron una decena de veces si se iba a producir un rescate de España en las próximas horas. Soraya Saez de Santamaría negó, por activa y por pasiva, que semejante cosa fuese a ocurrir, indicando que el gobierno no tenía nada previsto al respecto y que había que esperar a que las auditoras externas presentaran su informe sobre los bancos.

Tengo que reconocerle que, después de oir tanta negativa, quedé absolutamente convencido de que el rescate sería inmediato. Señor Presidente, espero que me comprenda, pero, después de haberle escuchado tantas veces decir una cosa y hacer luego la contraria, ya he aprendido a leer sus declaraciones, como creo que les pasa al noventa por ciento de la ciudadanía. Y no me equivoqué. Al día siguiente éramos informados de que España había sido rescatada.

Sí ya sé que a usted no le gusta que se le llame rescate. Y mira por dónde a mi tampoco me gusta. "Rescatar", según el María Moliner, es "liberar a alguien de la prisión, la servidumbre u otro estado de sujeción o miseria material o moral, mediante dinero u otro procedimiento". Que la inmensa mayoría de los españoles estamos en un "estado de sujeción o miseria material o moral" es cierto y que necesitaríamos que alguien o algo nos sacara de ese pozo, también. Pero el dinero que se le va a dar a los bancos --100.000 millones de euros-- no solo no nos va a sacar del pozo sino que nos va a hundir mucho más, pues las condiciones que la Union Europea va a ponernos irán apretando aún más la soga que ya tenemos alrededor de nuestra garganta.

Seguro que usted, Señor Presidente, piensa que estoy equivocado y que mi juicio sobre la situación no es objetivo. Puede ser, y por eso esperaba como agua de mayo esa explicación suya que me sacara del error.
Eso fue ayer. Escuché atentamente su intervención y me quedé más perplejo de lo que estaba. Resulta que no solo no necesitamos ningún rescate sino que lo que estaba pasando era un éxito del gobierno. "Ya estaba todo arreglado" y se podía ir tranquilamente a ver el partido de futbol de la Roja.

Señor Presidente, cuando Pinocho mentía le crecía la nariz y cuando usted miente le crecen los "tics". Su cara ayer en la tele, mientras sacaba pecho diciéndonos que era usted quien había presionado a los demás, era un poema: se le movía todo, ojos, mejilla, frente... Le aseguro que era dificil creerle; daba la impresión de que ni usted mismo se creia lo que estaba diciendo. Para mentir bien hay que ser un buen actor y, lo siento mucho, pero usted no lo es. Como me temo que va a querer seguir mintiéndonos y tratándonos como niños a los que hay que contarles cuentos para que no se asusten, me va a permitir darle un consejo: apúntese a una buena academia de actores; la de Cristina Rota tiene muy buena fama. Además, ahora le va a sobrar el tiempo pues será la "troika" (esos hombres de negro) la que se ocupará de meternos en cintura y usted estará más libre para mejorar su escasas dotes de actor, ir a ver los partidos de fútbol que tanto le gustan e, incluso, aprender un poco de inglés que no le vendrá mal.

Mientras tanto los españoles trataremos de seguir adelante, luchando para que no nos destrocen todo lo que hemos conseguido con tanto esfuerzo y haciendo las cosas bien con responsabilidad, sin mentirnos a nosotros mismos ni a nadie, para que este país, es decir los ciudadanos que en él vivimos, recupere la dignidad, la credibilidad y el futuro.

Muchas gracias.

lunes, 4 de junio de 2012

¡¡Que país!!

Algunos amigos me comentan que llevo diez días sin escribir en el blog. Es verdad. En más de una ocasión he pensado hacerlo, pero no me he encontrado con ánimo. Demasiadas noticias desagradables cada día como para ponerse a comentarlas.

Qué decir del "caso Divar". Un señor que gana 130.000 euros al año, que tiene coche oficial y varios escoltas para que le cuiden, que trabaja tres días a la semana y tiene el fin de semana "caribeño" (es decir, de cuatro días), eso le parece poco, y cuando se va de juerga a un buen hotel de Marbella o a uno de los mejores restaurantes de Puerto Banús, le pasa la cuenta al erario público, es decir, a ti y a mí. Y lo hace con la conciencia muy tranquila, porque, según él, "no ha hecho nada ni legal ni moralmente reprobable". Para un ciudadano de a pié, acostumbrado a pagar todo lo que hace, le resulta difícil comprenderlo. Pero es obvio que estamos equivocados y bien claro que lo dijo en la rueda de prensa, con esa cara de obispo bien comido y bebido. Pongámonos en su lugar y comprobaremos que el hombre tiene razón, porque como Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, todo, repito, todo lo que hace en su vida, incluso en la cama (y no quiero ser insidioso), es oficial, lo hace sacrificándose, como buen cristiano que es, por todos
nosotros. Y es de justicia, y él de eso sabe mucho, que lo paguemos los ciudadanos.
Ese personaje, junto con otros cuantos de su misma ralea, echaron a Garzón de la carrera judicial. ¡¡Qué país!!

Y qué decir de Bankia, otra de las joyas de nuestros días. Arruinan el banco, arruinan a los inversores cuyas acciones han perdido el 80 por 100 de su valor, nos arruinan a todos los ciudadanos que estamos pagando 500 euros por cabeza para llegar a esos 22.000 millones de euros que les van a dar. Y todos se van de rositas. Empezando por Rodrigo Rato y siguiendo por los consejeros del PSOE o de los sindicatos que estaban en Caja Madrid. O es que dicen lo mismo que el presidente de otra caja en ruinas que "el no tenía tiempo ni la formación para analizar los balances". Pero sí que tenían tiempo y la formación específica de un chorizo para llevarse todos los meses varios miles de euros. ¡Qué país!

Tendremos que hacer caso a nuestro presidente y esperar que "la Roja" nos dé una alegría las próximas semanas, porque lo que es el gobierno nos seguirá dando disgustos. ¡Qué país!

Mientras, siempre nos quedará el cine. Yo de momento os dejo y me voy a a ver "Esplendor en la hierba", que la ponen en la tele.

Muchas gracias.

miércoles, 23 de mayo de 2012

¿Adonde vas, ministro Wert?

Os ruego me perdonéis la insistencia en dedicar la mayoría de estos blogs a la persona del ministro Wert, pero es que el personaje no para de darme motivos para ello. Da la sensación de que, convencido de que no se le va a recordar por su buen hacer en favor de la educación, se ha propuesto ser incluido en el libro de los record Guinness por su incompetencia.

Con la habilidad que le caracteriza, consiguió que por primera vez en la historia de la democracia se convocara una huelga unitaria de todos los sindicatos y en todos los sectores educativos, desde infantil hasta la universidad. Desde luego, tiene su mérito y espero que se valore lo suficiente para que vaya al libro Guinness. Gracias a su prepotencia, logró enfadar a todos y que la huelga de ayer fuese un éxito rotundo.

Bien, pues hoy ha marcado un nuevo record. Por primera vez en la historia los rectores de las universidades españolas (que os aseguro no todos son izquierdistas peligrosos), reunidos en el Consejo de Universidades, le han dado plantón. La razón es bien sencilla: el ministro no estaba dispuesto a dialogar, a pesar del perjuicio que las medidas del gobierno causan a la universidad española.

Eso sí, nuestro buen ministro se ha manifestado extrañado de que se haya producido semejante plantón. ¿Es que acaso los rectores tan sabios no saben que es el gobierno quien legisla y que no tiene por qué consultar ni preguntar ni dialogar con los afectados? ¿No consiste en eso la democracia? Eso es lo que ha dicho el ministro. Me temo que el que no sabe muy bien, o no quiere saber, en qué consiste la democracia, es el propio ministro.

Yo ya soy mayor; me tocó vivir bajo el franquismo y estudiar en la universidad en aquella época.  Pues las actitudes de este ministro me retrotraen frecuentemente a esos tiempos.  Por cierto, recuerdo que uno de los últimos ministros franquistas de educacion, creo que se llamaba Julio Rodríguez, llegó en su desvarío a cambiar el calendario escolar. ¿Será ésta la próxima brillante idea del ministro Wert?

Por si acaso quiere emularle, le informo de que el susodicho ministro duró unos meses. Incluso bajo el franquismo se cesaba a los que eran demasiado incompetentes.

Se admiten apuestas sobre cuánto durará el ministro Wert.

Muchas gracias.

lunes, 21 de mayo de 2012

¿Hacemos lo que nos dicta Europa?

Siempre que el gobierno aprueba una medida que recorta el estado de bienestar --ya sabeis, cada viernes--, nos recuerdan que no lo hacen "por gusto", que lo hacen obligados por la presión de los mercados y "porque Europa lo exige". No es culpa de ellos, que son buena gente, sino siempre de los demás (Zapatero, los mercados, Europa...).

Yo que, como buen ciudadano, creo en lo que el gobierno dice, quiero pedirle al ministro Wert que haga lo que Europa le manda.  Creo que si no lo está haciendo será porque no ha tenido tiempo de informarse de la política europea en materia de educación.  Hay que tener en cuenta que el pobre ministro no sabía nada de educación y es mucho lo que está teniendo que aprender.  Así que voy a tratar de recordarle algunas cuestiones esenciales.

En el Informe Conjunto del Consejo (del que forma parte el ministro Wert) y de la Comisión sobre la aplicación del marco estratégico para la cooperación europea en el ámbito de la educación (ET 2020), aprobado en marzo de este año, se dice: "Los recortes en los presupuestos educativos pueden afectar al potencial de crecimiento y a la competitividad de la economía... la Comisión confirma su convencimiento de que, en sus medidas de consolidacion de las haciendas públicas, los Estados deberían dar prioridad a las políticas que potencian el crecimiento, como la educación y la formación".

Más claro agua. Los recortes que se están produciendo en educación no vienen obligados desde Europa sino todo lo contrario; son medidas adoptadas por el gobierno probablemente con otro objetivo. ¿A que no es dificil adivinar a que objetivo me refiero?

En las Conclusiones del Consejo de 12 de mayo de 2009 sobre un marco estratégico para la cooperación europea en el ámbito de la educación y la formación "ET 2020" (marco aprobado por el gobierno español) se dice: "Hasta 2020, el objetivo primordial de la cooperación europea deberá ser seguir apoyando el desarrollo de los sistemas de educación y formación en los estados miembros, cuya finalidad es lograr:
a) la realización personal, social y profesional de todos los ciudadanos;
b) la prosperidad económica sostenible y la empleabilidad, al tiempo que se promueven los valores democráticos, la cohesión social, una ciudadanía activa y el dialogo intercultural."

Dejo al buen entender de los lectores valorar si las medidas adoptadas por nuestro ministro (aumento de las horas lectivas de los profesores, aumento de las ratios, aumento de las tasas universitarias, rebaja de las becas....) van en la dirección que marca la Unión Europea.

Y mañana, ¡¡TODOS A LA HUELGA!!

Muchas gracias

sábado, 19 de mayo de 2012

Ministro Wert, ¿por qué no te callas?

Cada vez que en el ejercicio de sus funciones el ministro Wert abre la boca, es para soltar una barbaridad, introducir un nuevo palo en la rueda de la educación pública y hacer méritos ante los que le han nombrado, no Ministro de Educación, sino ministro para acabar con la educación pública.

La última patada de banco tiene que ver con la Educación para la Ciudadanía. Cuando este tema había dejado ya de ser un "problema" --realmente nunca lo fue para la inmensa mayoría de la comunidad escolar-- y se había normalizado completamente su funcionamiento en los centros educativos, el Ministro ha venido a ponerlo de nuevo en el candelero, llevando a la práctica lo que la Iglesia Católica exigía desde un principio.

Resulta que hablar de las "relaciones entre hombres y mujeres" o de "la división social y sexual del trabajo y de los prejuicios sociales racistas, xenófobos, antisemitas, sexistas y homófobos" es "adoctrinar" o, en palabras del propio ministro, "cuestiones controvertidas y susceptibles de adoctrinamiento ideológico". También tiene este carácter de "cuestiones controvertidas"  hablar de los "derechos y deberes humanos como conquistas históricas inacabadas", de " la compensación de las desigualdades" o del "rechazo de las discriminaciones provocadas por las desigualdades personales,económicas o sociales".  Es decir, es susceptible de adoctrinamiento todo aquello que despierte en el alumnado cualquier género de duda de que vivimos en el mejor de los mundos posibles y de que lo nos toca a los ciudadanos es votar siempre al Partido Popular y ser buenos católicos.

Porque, claro está, lo que hace la Iglesia diariamente en sus centros concertados, pagados con el dinero de todos los ciudadanos, inculcando su "ideario", eso no es adoctrinamiento sino educación y, además, de calidad.

Sin embargo, defender los valores democráticos, promover el espíritu crítico en el alumnado, aprender a valorar la diversidad, respetar al otro por muy diferente que sea, todo ello, es adoctrinamiento que debe salir de nuestras aulas.  Tener, ¡una hora a la semana!, en la que los alumnos pueden expresarse libremente sobre aquellos temas que les preocupan, en la que aprenden a abordar los conflictos o las diferencias de opinión de forma civilizada y no violenta, en la que aprenden a defender sus posiciones y que no debemos admitir ningún tipo de discriminación en una sociedad democrática, resulta que eso es "adoctrinamiento".

Señor ministro, adoctrinamiento es lo que usted propone. Suprimir la controversia y anular el tratamiento de temas que forman parte de la realidad de cada día es adoctrinamiento conservador, que es el suyo. Es pretender que la comunidad educativa comulgue con la ruedas de molino que usted les pone, pretender que se acepte como normal y única su ideologia, la conservadora. A ustedes, señor ministro, les asusta formar ciudadanos críticos, ciudadanos comprometidos con los valores democráticos, porque temen que no les vayan a votar, que no acepten esa doctrina tan rancia que predican.

Saltándose todas las recomendaciones del Consejo de Europa, de la propia Unión Europea, quieren convertirse en el único país en que en vez de educar ciudadanos, se eduquen borregos. No lo van a conseguir por mucho que se empeñen.

Muchas gracias.