martes, 24 de mayo de 2011

Crónica de un desastre anunciado

Los resultados de las elecciones del pasado domingo no son más que la confirmación de un desastre anunciado, motivado por el enorme descontento de la ciudadanía con las políticas realizadas por el gobierno socialista.

Se ha hablado ya tanto del asunto -- y lo que nos queda por oir --, que no quiero repetir argumentos pero sí señalar algunas de las razones de tan tremendo fracaso, al menos según mi modesta opinión.

Zapatero salió la noche de las elecciones a hacerse cargo del desastre --del que era sin duda el máximo responsable--, pero echó toda la culpa a la crisis. ¡No estoy de acuerdo!  Claro que la crisis ha tenido mucho que ver, pero a los gobiernos también se les elige para que, si surgen crisis, las resuelvan de la mejor manera posible, o al menos se enfrenten a ellas con políticas positivas.

Creo que las razones del desastre hay que buscarlas antes de la crisis, en lo que entonces se pudo hacer y no se hizo; en lo que se tardó en reconocer que existía una crisis ante la que había que adoptar una determinada política y, posteriormente, en la gestión de esta crisis. Los ocho años de legislatura de Zapatero preparan y ayudan a la consecución de los resultados del 22-M.

¿Por qué no se adoptaron, en su momento, medidas en el campo ecónomico que permitieran cambiar el modelo y pinchar esa burbuja inmobiliaria que todos sabíamos que, tarde o temprano, iba a estallar? En su lugar se mantuvo el modelo, porque nos permitía presumir del alta renta per cápita, de alcanzar a Italia, de bajo índice de paro... Pero nada real. Nuestro índice de coste de la vida estaba por encima del de ¡¡Alemania!! Qué insensatez.

Ayer Jordi Sevilla hacía en EL PAÍS una descripción muy convincente de la política del gobierno en ese momento, "el poder político empieza a ser entendido y practicado entonces, desde el Gobierno, como un juego de sombras chinescas donde la apariencia predomina sobre la realidad, la emoción sobre la razón, el símbolo sobre la pedogogía y la sorpresa permanente sobre el proyecto conocido y trabajado".

Y en eso, llegó la crisis. Y Zapatero no la quiso reconocer. Cómo decirles a los españoles que no se podía comprar pisos como si fueron churros, que no era verdad que fuéramos más ricos y más guapos que nadie, que seguiamos siendo una economía de segunda y con muchos problemas. Y decidió negar que estábamos en crisis, seguramente porque tanto poder le había hecho creer a él mismo que no era posible que estuviese haciendo las cosas mal. Y las cosas se fueron poniendo peor y desoyó, no uno, sino muchos avisos sensatos de que no se podía seguir así.

Hasta que "los mercados" le dijeron que se acabó la fiesta y le dictaron lo que habia que hacer: ayudar a los bancos para que no quebraran, reducir el sueldo de los funcionarios, aumentar la edad de jubilación..., es decir, aumentar las diferencias sociales, hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres.

Y después de esto, ¿alguien se sorprende de los resultados del domingo?

Ahora el PSOE se debate entre si hay que hacer primarias o un congreso extraordinario. Lo primero que deben hacer es reconocer los errores cometidos, analizarlos con espitritu autocrítico y, sobre todo, escuchar a los ciudadanos. Oir sus necesidades, sus exigencias, sus problemas, y buscar soluciones, aunque eso moleste a los "mercados". No parece tan difícil.

Muchas gracias.

sábado, 21 de mayo de 2011

La República de Sol

He pasado la mañana en la República de Sol (la puerta del Sol de Madrid, donde desde hace una semana se concentran los partidarios del movimiento 15-M),  y vengo muy impresionado y, sobre todo, esperanzado.

Durante años expertos, sociólogos y demás enterados, nos han explicado que los jóvenes no estaban interesados por la política, que lo único que les gustaba era el botellón, la play station, y otras lindezas del mismo cariz.

Esta mañana no es eso lo que yo he visto en Sol. He visto jóvenes muy interesados en la política, en lo que les ocurre a ellos y a la gente que por allí se acercaba, capaces de organizar un campamento sin medios, de mantener el orden y tranquilidad en base a su propia responsabilidad, sin necesitar "servicios de orden". En definitiva he visto a miles de jóvenes comprometidos con su país, con sus gentes, con su futuro y capaces de cogerlo en sus manos.

He visto también mucha creatividad, "nuestros sueños son sus pesadillas" o "no hay pan para tanto chorizo", son algunas de las miles de consignas que uno podía leer por todas partes.

También he visto sus reivindicaciones. Son utópicas dicen algunos, no son realistas nos dicen los bienpensantes. Y yo me pregunto hay algo en la vida que valga la pena que no sea "utópico". ¿Qué es "realista", aceptar que los banqueros sigan recibiendo bonos millonarios mientras por su mala gestión millones de personas no tienen trabajo?, ¿seguir aceptando que la crisis la paguen los más débiles? Ese realismo no me interesa. Prefiero que me llamen utópico.

"Otro mundo es posible" decía una de las pancartas. En eso quiero estar. Que no va a ser fácil, que no sabemos cómo se conseguirá o ni tan siquiera si se conseguirá, que a lo mejor se fracasa. Nada de eso nos debe impedir seguir indignados mientras las cosas no cambien y manifestar nuestra indignacion a través de los medios que podamos.

Ningún cambio histórico se produjo de la noche a la mañana, siempre han sido fruto de movilizaciones, de fracasos, de intentos que no llegaroon  a su fin pero que permitieron avanzar.

Hoy estamos ante uno de ellos. Los jóvenes que hoy se manifiestan, como ellos mismos dicen, no son apolíticos sino apartidistas. Son los partidos que hoy nos gobiernan, y la forma en que lo hacen, lo que no les gusta. Han pasado más de 30 años desde que se crearon las normas que hoy rigen nuestra democracia, fruto de la famosa transición, y ya va siendo hora de pensar en cambiarlas y adaptarlas a la nueva realidad.
Mejorar nuestra democracia es posible, y las exigencias que plantea el movimiento 15-M tendrán que ser escuchadas.

Muchas gracias.

viernes, 20 de mayo de 2011

Se convocarán oposiciones a maestros

Al final el gobierno ha dado marcha atrás; se convocarán oposiciones a maestros en todas las comunidades autónomas, y con las cifras decididas por cada comunidad. De nuevo el gobierno cambia de opinión de un día para otro.

La noticia es buena, especialmente porque permitirá que las doscientas mil personas que han estado preparando estas oposiciones se puedan presentar y no tengan que dar por perdido el esfuerzo realizado.
Sin embargo, no es una buena para la educación, ni sobre todo para los alumnos de primaria, pues la decisión mantiene la restricción de sólo cubrir tres de cada diez plazas de los maestros que se jubilen. El resto de las plazas convocadas serán para dotar las que hoy ocupan los interinos.

En definitiva, se reduce el número de maestros en la enseñanza pública en una proporción que desconozco, pero que debe ser importante dada la edad media del profesorado. Más alumnos por clase, menos apoyos, menos especialistas y peor educación.

Me alegro por los opositores, pero este gobierno me decepciona una vez más.

Muchas gracias.

jueves, 19 de mayo de 2011

Educación para todos en igualdad de condiciones

Esta mañana leía la siguiente noticia educativa: Tanya McDowell, una madre de Connecticut (Estados Unidos), tenía que responder ante un juez de un delito por haber mentido a la hora de matricular a su hija de cinco años en la escuela pública. Una historia similar ocurrió, a principios de año, con Kelley Williams-Bolar, una madre de Ohio, que actualmente está en prisión por esa misma causa.

En Estados Unidos, cada niño va a la escuela pública que le corresponde según el domicilio en que vive. Y los fondos que permiten el funcionamiento de esa escuela provienen de los impuestos que pagan los ciudadanos por sus viviendas. Este sistema conduce a que haya diferencias notables entre las escuelas de una zona y otra.

Ambos casos han originado una fuerte polémica en Estados Unidos sobre qué debe predominar, lo que indica la Constitución - derecho a la educación para todos en igualdad de condiciones- o lo que establece el sistema educativo: vas a la escuela que determina tu distrito postal.

Al calor de esta discusión, se han recordado algunas decisiones históricas de la Corte Suprema de Estados Unidos relativas a la educación, especialmente las redactadas por Thurgood Marshall, el primer afroamericano que accedió a la Corte Suprema.  Cómo he disfrutado leyéndolas.  Creo que son extraordinariamente actuales en nuestro país.  Me voy a permitir reproducir algunas:

* " La educación es, quizás, la función más importante de los gobienos estatales y locales".
* "Sin un acceso igualitario a una educación de alta calidad, la democracia no funciona".
* "La educación afecta directamente a la capacidad de los jóvenes de ejercer sus derechos".
* "Existe una relación sustancial entre la educación que se recibe y las garantías de la Constitución".

Son todas frases de sentencias escritas por Thurgood Marshall hace más de cincuenta años pero que tienen rabiosa actualidad en nuestro país, donde la educación está a la cola de las prioridades de los gobiernos, donde a la hora de recortar presupuesto es el primer sitio al que se acude y donde las diferencias entre centros educativos, públicos y privados, - e incluso entre los públicos- son alarmantes.

El problema no es que uno tenga que llevar a su hijo a la escuela más cercana a su domicilio, que es algo razonable y positivo desde el punto de vista de la socialización del alumno, sino que la escuela que te corresponda no reuna las condiciones adecuadas. No se trata, pues, de favorecer la libertad de elección de centro de los padres sino de asegurar que todos los centros, estén donde estén, reunan las mismas condiciones de calidad educativa.  Ese es el objetivo.

Muchas gracias.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Dominique Srauss-Kahn y el movimiento 15-M

Llevamos unos días en que la portada de los periódicos la llena el mismo personaje: Dominique Strauss-Kahn. Y en algun rinconcito de esa misma portada nos encontramos con la información sobre las acciones que el movimiento 15-M viene desarrollando en diferentes ciudades españolas. ¿Casualidad?, ¿coincidencia?, ¿relación?

Uno de los hombres más influyentes del mundo, uno de los políticos más conocidos internacionalmente, posible presidente de Francia si no hubiera ocurrido el "incidente" de Nueva York, un político con un fuerte perfil de banquero, vive estos días en una celda de 12 metros cuadrados. ¡La noticia impresiona!
Suponiendo que sean ciertas las acusaciones presentadas por la camarera del hotel, que da toda la impresión de que deben tener buen fundamento -al menos así lo ha considerado la juez que lo ha encarcelado-, uno se pregunta cómo es posible que una persona que lo tiene todo (y también los medios para satisfacer su apetito sexual, si eso es un problema), puede actuar de semejante manera. Para mí no hay más que una explicación: ¡¡¡PODER!!!

Estos políticos acostumbrados a tomar decisiones que afectan a millones de personas sin, desgraciadamente, tener en cuenta el efecto que va a suponer sobre sus vidas, están tan convencidos de su poder que piensan que pueden hacer todo, que el mundo está hecho para que ellos lo cojan cuando quieran y como quieran. Solo esa inmensa sensación de poder puede cegar a una persona inteligente y llevarle a actuar como un idiota.

No queremos a esos políticos. Ese es uno de los lemas del movimiento 15-M y yo estoy de acuerdo.

Si, por el contrario, aceptando la presunción de inocencia, admitimos que Strauss-Kanhn es inocente y todo ha sido un montaje para desprestigiarle --Sarkozy y compañía u otros posibles enemigos politicos--, tampoco queremos a esos políticos que por estar en el poder son capaces de ensuciar todo lo que se les ponga por delante.

Ya sé que hay poltícos decentes, y yo conozco a muchos, pero ¿por qué se callan, por qué siguen mirando para otro lado? ¿El silencio no es una forma de complicidad?

Esta democracia no nos gusta y es justo que nos indignemos.

Muchas gracias.

martes, 17 de mayo de 2011

Roma inabarcable

Llevamos cinco días en Roma, combinando el turismo con la compañía de amigos entrañables, la mejor manera de vivir una ciudad.  Cinco días que nos han permitido tan solo vislumbrar lo que ofrece Roma al viajero curioso y adoptar la decisión de que tenemos que volver.

El viaje del sábado a Ostia Antica. El traslado en un metro vetusto, lleno de jóvenes que iban a la playa, ruidosos y desafiantes, contrastaba con la tranquilidad, el recogimiento y la extraña sensación de retroceder veinte siglos, que produce pasear por una ciudad romana que uno puede imaginar perfectamente: el Decumano, el Teatro, el Foro de las Corporaciones, las termas de Neptuno.

El paseo que hicimos desde el Gianicolo hasta el Trastevere deleitándonos una y otra vez en las vistas de la ciudad, admirar los maravillosos mosaicos de la iglesia de Santa María del Trastevere y terminar cenando en una de las terrazas de la Via Scala.

Ver "in situ" el turismo de la fe, dándose una vuelta por el Vaticano y comprobando que para entrar a ver la Basílica de San Pedro la gente espera colas de varias horas, impertérritas ante un viento bastante desagradable. ¡Cómo ir a Roma y no ver San Pedro!

Se puede volver a pasear por Piazza Navona o el Campo de Fiori y siempre se sorprende uno, como si fuera la primera vez. O deambular por la callejas de Roma, mirando a un lado y a otro porque el deslumbramiento es constante.  El paseo de anoche por Via Julia y Via Montserrato, bajo esa iluminación tenue y discreta de Roma, fue inolvidable.

Nos vamos hoy, pero volveremos pronto.  Roma y los amigos nos lo exigen.

Muchas gracias.

sábado, 14 de mayo de 2011

Italia, siempre Italia

Hace una semana aterrizaba en Bolonia. Después de los trámites aduaneros cogíamos un autobús para llegar a la ciudad. Primera sorpresa. Hacia lustros que no veía un autobús tan cutre y viejo. ¡Qué maravilla los autobuses que nos proporcionan Ruiz Gallardón y Esperanza Aguirre!

Llegar a Bolonia es un placer que recorre todos los sentidos. El color, sobre todo el color, que todo lo impregna. La tranquilidad de sus calles, esos soportales que sustentan bellos palacios renacentistas. Nuestro hotel sobre "il canale".

Hemos pasado unos días extraordinarios pateando esa ciudad, que nos ha servido de base para nuestras excursiones por Emilia-Romagna: Ferrara con su castillo d´Este, su zona medieval, ese Duomo con su parte trasera llena de tiendecitas; Parma, con su Battistero prodigioso; Ravenna, donde nos hemos encontrado con la iglesia más antigua del mundo, con esa Basilica de San Vitale donde se encuentran los mosaicos con dorados y azules que iluminan la oscuridad de la iglesia; y, sobre todo, nos hemos deleitado paseando un día por Venecia. ¡Qué decir de esa ciudad que no sea disfrutarla, retener en tu cerebro toda la belleza que encierra!

Y ahora estamos en Roma, la eterna. Vayas por donde vayas, te sorprende lo que encuentras; cada rincón, cada callejuela son siempre regalos a la vista.

Como dice un personaje de la novela de Rafael Chirbes que estoy leyendo, lo que me gustaría es "pasar lo que me queda de vida sin hacer otra cosa que leer tumbado en una habitación de hotel de Roma, tomar camparis con naranja,.., con los ojos entornados al dulce sol de otoño o contemplando la simetría de cúpulas de la Piazza del Popolo".  Bueno, pues es eso es más o menos lo que, de momento, estoy haciendo.

Muchas gracias.